Too Many Clients! Subtitulado En Español
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Es un día ajetreado en el salón de masajes, y Adira Allure va a tener que esforzarse el doble para atender a todos los clientes masculinos que hay en la sala de espera. Por suerte para ella, su primer cliente es Milan, ¡que resulta ser su favorito! Adira hace pasar a Milan a la sala privada de masajes y le pide que se quede en ropa interior y se tumbe en la camilla. Milan comenta que últimamente ha sido difícil conseguir cita con Adira. «¿Qué puedo decir?», reflexiona Adira, «es que soy una chica muy solicitada». Cuando Adira empieza a dar el masaje a Milan, su cuerpo musculoso empieza a excitarla. Ella es su clienta favorita por una razón: él está BUENÍSIMO y no le importa ponerse juguetón con ella de vez en cuando. Le quita los calzoncillos y empieza a hacerle una paja con aceite, lo que deriva en una mamada y luego en una cubana. De vuelta en la sala de espera, los demás clientes se están impacientando. ¿A qué demonios tarda tanto Adira? Llevan HORAS esperando. Los hombres ya han tenido SUFICIENTE. Deciden ir a echar un vistazo a la sala de masajes para ver cuál es el motivo del retraso. Danny Steele, Lawson Jones, Dorian Del Isla, Donny Sins y Ramón Nomar se levantan enfadados y se dirigen por el pasillo hacia la sala de masajes. Sin embargo, cuando llegan, ¡se quedan impactados al pillar a Milan y a Adira follando! Los clientes están totalmente cabreados. Tienen sitios a los que ir y gente con la que estar. No pueden pasarse todo el día esperando a que Adira y Milan terminen de follar. ¡Es totalmente injusto! Adira intuye que los hombres están enfadados y se le ocurre una solución intrigante. ¿Y si les ofrece a todos una sesión en grupo? Puede «ocuparse» de todos a la vez, y habrán terminado en menos de una hora. Así, todos podrán salir del salón a tiempo y satisfechos. De hecho, Adira está dispuesta a darles un masaje «completo»… que incluye acceso a TODOS sus agujeros. Los clientes aceptan con entusiasmo y rodean a Adira con lujuria, listos para darle la orgía de su vida. Supongo que tener demasiados clientes no es un problema tan grande para Adira. Pero, bueno, ¡está acostumbrada a tener las manos ocupadas!









