The Office Bimbo Subtitulado En Español
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Sal (Jason Moody) está tecleando frenéticamente en el portátil que tiene sobre su escritorio. Parece muy estresado, claramente desdichado y desbordado por la situación. El jefe de Sal, el Sr. Banks, asoma la cabeza por la puerta entreabierta y le dice a Sal que tiene que hablar con él.Sal se encoge en su silla mientras el Sr. Banks le regaña por los malos resultados de su departamento durante el último trimestre. A continuación, el Sr. Banks le recuerda a Sal que la nueva empleada temporal empieza hoy y le ordena que la ayude a adaptarse. Una vez que el Sr. Banks se ha marchado, se ve a Sal temblando en su silla, con la frustración acumulada a punto de estallar. En su enfado, da una patada a la silla y suelta un «¡JODER!» a voz en grito. CORTE AL TÍTULO. Más tarde, Sal vuelve a estar frente a su portátil, pero su ritmo se ha ralentizado hasta detenerse: se sujeta la frente con una mano y teclea sin ganas con la otra. Parece totalmente desmotivado. Becca (Tiffany Watson), la nueva empleada temporal, llama a la puerta abierta y pregunta educadamente si puede entrar. Lleva una taza de café en la mano. Es alegre y mona, con mucha personalidad. La atención de Sal se despierta de inmediato. Sal le pregunta si Becca es la nueva empleada temporal; ella responde que sí y le explica que la asistente, que pronto se irá de baja por maternidad, le ha estado enseñando cómo funciona todo. Le ofrece la taza que lleva en la mano a Sal, diciéndole que espera que sea de su agrado.Sal sonríe, coge la taza de sus manos y la lleva rápidamente a los labios para dar un sorbo; al hacerlo, se quema el labio y se derrama un poco sobre los pantalones, soltando un taco en voz alta y quejándose de que la otra asistente sí sabe esperar a que se enfríe un poco antes de servirlo.Cuando ella le suplica que no la despida, Sal se da cuenta de que Becca es un poco tonta y no se percata de que él no tiene ningún poder en la oficina. Decide aprovecharse de ella y sigue convenciendo a Becca de que tiene mucho poder en la oficina, llenándole la cabeza de mentiras que ella se traga sin más. A continuación, Sal le pide a Becca que le limpie la ropa y ella se agacha para quitar la mancha de la entrepierna de Sal, empezando a secarla con una toalla de papel seca. Pero Sal la convence de que humedezca la toalla y disfruta viendo cómo ella escupe sobre la toalla para mojarla, encantado de lo ciegamente que sigue sus instrucciones. A estas alturas, Sal sabe que tiene a Becca en la palma de su mano y la convence para que se acueste con él, asegurándole que él es lo mejor que le podría pasar a su carrera. Sal haría cualquier cosa por saborear aunque fuera un poco el poder…









